Lo Perdi Todo

El Testimonio de un Hombre que lo perdió Todo por el Alcohol

– Una Reflexión que Cambiará tu Vida

“Cuando ya es demasiado tarde”

Me llamo Eduardo, y si estás escuchando esto, quiero que me prestes atención. No para dar lástima, sino para que no cometas los mismos errores que yo.

El alcohol fue mi mejor amigo… y mi peor enemigo. Al principio, era una distracción, un escape después del trabajo, un “merecido descanso”. Decía que tenía todo bajo control, pero la verdad es que el alcohol me controlaba a mí.

Mientras yo pasaba las noches en la cantina, mi esposa pasaba las suyas llorando en la casa. Mientras mis hijos esperaban que jugara con ellos, yo solo esperaba el siguiente trago. Me perdí cumpleaños, reuniones familiares, los primeros pasos de mi hija, las primeras palabras de mi hijo. Siempre pensaba: mañana estaré con ellos, pero mañana nunca llegó.

Cuando finalmente quise recuperar el tiempo perdido, ya no había tiempo que recuperar. Mi esposa se cansó de esperar y se fue. Mis hijos crecieron sin mí. Ahora me ven como un extraño, alguien a quien aprendieron a vivir sin necesitar.

Y aquí estoy, con las manos vacías y el corazón lleno de arrepentimiento. Pero aunque lo perdí todo, entendí algo: aún hay esperanza. Porque aunque la gente me dejó, Dios nunca lo hizo. Si estás luchando con el vicio, lucha más fuerte. No esperes a que sea demasiado tarde, como
lo fue para mí. Busca a Dios, porque Él es el único que puede darte la fuerza para salir adelante.

La Biblia dice en Isaías 41:10:
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te fortalezco; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”

No estás solo. Si todavía tienes a tu familia, valóralos. Y si sientes que ya no hay esperanza,
acércate a Dios. Él puede restaurar lo que el vicio destruyó. Pero no esperes a que sea
demasiado tarde… como esperé yo.

“Testimonios De Nuestra Gente”